Crónica de las "Prioras en Alianza" en Hontanas
mayo 25, 2026
/ España
CRONICA DE LAS "PRIORAS EN ALIANZA" EN HONTANAS
17 al 24 de Mayo 2026
PRIORAS DE LAS 4 CONGREGACIONES EN ALIANZA: Congregación Romana de Santo Domingo, Dominicas misioneras de la Sagrada Familia, Dominicas de la enseñanza de la Inmaculada Concepcion, Congregación Santo Domingo.

Es la segunda vez que nos encontramos enHontanas, las prioras de las 4 congregaciones en alianza: Esther, Arantxa, Ani, Cristina, con la alegría de encontrarnos de nuevo con Solange, priora general de las Dominicas Romanas de Santo Domingo, que desde Roma tanto el año pasado como este, viene y se une a nuestro encuentro anual.
Hontanas es para nosotras, que estamos recorriendo este camino de alianza, un espacio, un momento fuerte y muy importante del año. A lo largo de la semana que pasamos aquí, trabajamos, evaluamos nuestro caminar juntas, hablamos, programamos, fortalecemos nuestros vínculos fraternos, y vamos avanzando en este sueño común. Son unos días donde podemos orar tranquilamente sin prisas, abrir nuestros corazones, compartir vida, gozar del camino recorrido, mirar el horizonte y vislumbrar juntas el futuro, abrirnos al Espíritu, escuchar hacia donde nos conduce su soplo…. Vivir una semana en este lugar, es una bocanada de oxígeno para nosotras, un respirar aire puro, un tiempo y un espacio sagrado, un descanso del cuerpo y del alma, un “beber agua fresca” y recuperar fuerzas después de un año intenso de actividad.
Además de todo esto, compartimos también juntas, la misión de acoger a peregrinos del Camino de Santiago de todas las culturas, razas, nacionalidades, creencias… que pasan por este pueblo agotados por los días que llevan caminando, abrasados por el sol, con los pies cansados por los kilómetros recorridos, pero con el corazón abierto buscando sentido, buscando respuestas, buscando encontrarse con ellos mismos y con Dios.
Hontanas, que significa FUENTE, es para estos peregrinos un verdadero oasis después del calor y del cansancio del camino. Cuando en la tarde, en la plaza del pueblo, nos ven a nosotras dispuestas a escucharles, a aliviarles, encuentran sin duda, el mejor regalo del día.
Inclinadas sobre sus pies cansados, lastimados, heridos, nuestras manos se van deslizando sobre el aceite suave y van transmitiendo al caminante, con este gesto: amor, cercanía, bondad, paz, y a través de esto sienten, reciben, acogen el amor y la bondad de Dios que pasa hacia ellos y les inunda. A veces no hay palabras, porque hablan otra lengua, pero la comunicación desde el silencio es tan intensa, tan profunda, la conexión interior es tan cierta, que sólo la sonrisa, la mirada, la luz que trasmiten sus ojos nos dicen, sin expresarlo verbalmente: Dios está aquí. Es una experiencia que es difícil de expresar con palabras. Después del masaje de pies, un apretón de manos, un fuerte abrazo, unas lagrimas que recorren sus mejillas dejan entrever que algo se ha movido por dentro.
Un momento muy intenso: la oración de la tarde: ¿Qué buscas? ¿De qué tienes sed?... cuando se acercan y “beben del agua que Jesús les da”, emoción, serenidad, paz, inunda el lugar y los corazones de todos. 
Cada año, aunque hagamos lo mismo, es diferente, Dios nos sorprende cada día y nos regala algo nuevo. Este año hemos hecho la experiencia de ser también nosotras peregrinas, de hacer un pequeño tramo del camino por la mañana y volver a Hontanas bajo el sol, cansadas, con dolor en los pies, con sed… qué diferente acoger a los peregrinos por la tarde, después de esta experiencia, te sientes en sus pies, comprendes su cansancio, escuchas, acoges y … experimentas comunión profunda.
Ahora volvemos a nuestro día a día, pero no regresamos como vinimos, algo también se ha movido dentro de nosotras. El compartir es cada vez más profundo; el conocimiento mutuo cada día más grande, la búsqueda juntas es cada vez más intensa, la comunión entre todas cada vez más fuerte y la luz del Espíritu sigue marcando nuestro camino.
En este oasis de paz, en Hontanas, hemos recibido nuevas fuerzas para continuar nuestro camino. Aunque éste sea largo, aunque el sol en algunos momentos sea abrasador, aunque el viento a veces vaya en nuestra contra, aunque la lluvia nos cale en ocasiones, vale la pena recorrerlo, pero “vale más la alegría” el recorrerlo juntas.
Hontanas, nos veremos al año que viene, porque el agua fresca que aquí bebemos la echaremos de menos, y aquí volveremos de nuevo a calmar nuestra sed.