Fundadora

Beatificación

CAUSA DE BEATIFICACIÓN Y CANONIZACIÓN DE LA SIERVA DE DIOS SOR TERESA TITOS GARZÓN (1852-1915) Fundadora de la congregación santo domingo

 

INTRODUCCIÓN

La santidad es la cualidad propia de Dios: “Santo es el Señor nuestro Dios” (Sal 99,9) que interviene en la historia de un pueblo para transmitirle y comunicarle su santidad, haciendo de ese pueblo un ´pueblo santo´. En los primeros siglos de la Iglesia se daba el título y el culto a los santos de un modo muy diferente al actual. Bastaba la aclamación popular o el martirio. Con el tiempo, el procedimiento fue haciéndose más serio y riguroso.

La Constitución Dogmática del Concilio Vaticano II sobre la Iglesia, Lumen Gentium, puso en consideración de todos los bautizados la llamada universal a la santidad (cf. LG 40). Actualmente se lleva a cabo a través de varias etapas de un proceso llamado técnicamente Causa de Canonización. La normativa canónica vigente en esta materia está constituida por una ley pontifica especial promulgada por San Juan Pablo II, la Constitución Apostólica Divinus perfectionis magister, de 25 de enero de 1983, y por las normas disciplinarias sucesivas, especialmente las Normae servandae in inquisitionibus ab Episcopis faciendis in causis sanctorum de 7 de febrero de 1983 y la Instructio Sanctorum Mater de 17 de mayo de 2007 que ha derogado la legislación precedente.

A través de la Causa se busca demostrar con abundante documentación, testimonios y pruebas que los candidatos a la canonización vivieron una vida evangélica y que en su conducta diaria se reflejaban los valores y las actitudes cristianas (virtudes) hasta practicarlas con alegría, con constancia y más allá de la experiencia del común de los mortales (heroicidad).

El Proceso de Teresa Titos Garzón se ha desarrollado en dos grandes etapas: la fase diocesana y la fase romana.

1. EL PROCESO ORDINARIO DIOCESANO (1990-1994)

 1.1 Transmisión de la fama de santidad de la sierva de Dios Teresa Titos

Con motivo de su funeral el 16 de febrero de 1915, las religiosas distribuyeron un recordatorio en el que se decía: «Vuestras palabras, Madre querida, las guardamos en el corazón. El recuerdo de vuestras virtudes con cuyo olor edificasteis estos claustros será para nosotras un motivo de consuelo y un poderoso incentivo para seguir practicando los purísimos consejos de vida espiritual que nos dabais cuando vivíais en medio de nosotras».

La ciudad de Granada acudió a despedir a la “Santa Madre”, como la llamaban y también para encomendarse a ella. Su cuerpo estaba adornado con violetas, símbolos de la humildad que le caracterizaba, flores que la gente cogía y se llevaba de recuerdo. «El templo estaba totalmente lleno de fieles, resultando una manifestación de pesar verdaderamente conmovedora. […] Presidieron el Sr. Arzobispo de Granada y la mayoría de los curas párrocos de Granada […] ».

En el mes de marzo de 1915 se redactó por testigos presenciales la amplia Nota necrológica, que se inserta en el Libro de Defunciones del Real Colegio de Santo Domingo. Granada, folios 15-21 y en 1916 se redactaron las «Notas a la biografía de la Reverenda Madre Teresa» que se reescriben en el Libro de Defunciones del Real Colegio de Santo Domingo, fol. 22-23 donde se define a la Madre Teresa de «Santa Madre».

La Congregación se preocupó en elaborar una síntesis sobre la vida y obra de la sierva de Dios. En la primavera de 1918, se leyó en la sesión del Consejo General y se aprobó porque encontraron en ella «una relación fiel de todo lo que pudieron observar durante la vida de la Santa Madre Teresa». En el año 1920 las religiosas tramitaron con el señor Arzobispo de Granada D. José Meseguer y Costa la aprobación de la primera biografía que constituía un prolongado canto a las virtudes de la Madre Teresa.

Este sentimiento de fama de santidad de la Sierva de Dios ha sido constante en la Congregación a lo largo de los años. En los capítulos generales de la Congregación se ha urgido a continuar el proceso, o se ha exhortado a tenerla como ejemplo. En circulares de las prioras generales su recuerdo aparece con frecuencia. En 1994, la priora general Madre María Jesús Rincón, estableció en la Congregación «Las Jornadas de la madre Teresa», en las que se tratan temas de teología, vida religiosa o historia de la Congregación, y de la fundadora Teresa Titos. En el año 2006, se inició la publicación mensual «Reflexión de los días 14 cada mes», que consta de una hoja, de reflexión en torno a la madre Teresa y se continúa con la publicación trimestral del Boletín informativo para su conocimiento y vivo recuerdo.

1.2 Desarrollo del Proceso

En la Congregación y fuera de ella se deseaba enormemente promover e iniciar el proceso de beatificación y así comenzó el largo camino que a día de hoy seguimos recorriendo. «La Rvda. Madre María Inés Zárate propuso en nombre de las religiosas que integran la comunidad del Colegio Sta. Rosa de Lima en Caracas (Venezuela) que se iniciara el proceso de beatificación de Teresa Titos, fundadora y primera Priora general de la Congregación. Se votó y unánimemente quedó aprobado». En 1965 en una de sus circulares hacía indicaciones concretas para que fuese una causa que tuviera testigos oculares: «En Motril deben preguntar y hacer recordar, con toda la verdad y detalles que puedan […] En fin, hay que buscar testimonios fidedignos de su vida y virtudes, y documentos auténticos, en donde quiera que se hallen. Roguemos mucho al Señor se digne concedernos la gracia de poder elevar a los altares a nuestra querida Madre Fundadora». En 1966 se obtuvieron cuatro importantes declaraciones de testigos de visu que por decisión del Arzobispo de Granada fueron judicialmente asumidas en enero de 1983 junto a otras declaraciones a varios testigos de Granada y de Motril.

La Comisión Histórica «Madre Teresa de Jesús Titos Garzón» se constituyó en 1982 y estaba formada por peritos en historia y por la historiadora de la Congregación Sor Consuelo Eugenia Pérez Restrepo.  Fruto de sus trabajos de investigación fueron: Primeros testimonios sobre la Madre Teresa Titos Garzón: su vida y virtudes y Rigor histórico de las diversas biografías de la Madre Teresa Titos Garzón, y testigos oculares que testifican a través de las mismas (Granada 1984). Dicho estudio (libelo) se presentó al Sr. Arzobispo de Granada Mons. D. José Méndez Asensio el 19 de abril de 1987. Aceptado el libelo, se pidió parecer a los Obispos de la provincia eclesiástica sobre la conveniencia de iniciar la causa y el correspondiente Nihil Obstat a la Santa Sede.

El 9 de febrero de 1990 tuvo lugar la sesión de apertura del proceso diocesano. Constó de veintiocho sesiones (declaraciones). En Granada (España), diez sesiones del 17 de abril al 28 de junio de 1990 y una sesión en Madrid en octubre de ese mismo año. En Medellín (Colombia) seis sesiones, en enero de 1991. En Caracas (Venezuela) tuvieron lugar seis sesiones, en febrero de 1991 y de nuevo en España, en abril de 1991, se realizaron las sesiones finales.

1.3 Conclusión de la fase diocesana

Se llegó a la conclusión del proceso tras la publicación de las actas procesales. El Sr. Arzobispo de Granada en presencia del tribunal y de testigos, cerró y lacró públicamente las cajas que contenían el Trasuntum, de las cuales una copia quedó en la diócesis de Granada y dos fueron enviadas a la Congregación para las Causas de los Santos el 20 de mayo de 1991. El tribunal redactó la declaración de ausencia de culto tras visitar la sepultura de la sierva de Dios y declaró formalmente que no se le dará culto litúrgico.

2. EL PROCESO ROMANO (1994 -      )

El 11 de noviembre de 1994 la Congregación para las Causas de los Santos dio el Decreto de validez del proceso. Es el primer paso de la fase Romana del proceso. El postulador de la Orden fray Vito Gómez, OP terminó su nombramiento como postulador en Roma en 2015 por lo que quedó vacante el nombramiento de postulador en favor de la causa sierva de Dios Sor Teresa Titos Garzón. Se ha solicitado un nuevo postulador y se está elaborando la Positio, que quiere decir toma de Posición sobre la vida, las virtudes y la fama de santidad de la Sierva de Dios. Las partes de que consta la Positio son básicamente dos: el sumario y la información sobre la vida, las virtudes y la fama de santidad.

Para llegar a la Beatificación de Teresa Titos Garzón se necesitará haber recibido el Decreto de las Virtudes Heroicas. En este caso el camino de la Beatificación se allana si se tiene la confirmación divina por medio de un milagro. Para llegar a la Canonización se requerirá la presencia comprobada de un milagro atribuido a su intercesión.

Con independencia de la evolución más o menos rápida o lenta que lleve el proceso en los Dicasterios romanos, el Proceso de Teresa Titos Garzón es ya un acontecimiento eclesial que constituye un nuevo Pentecostés para la vida de la Congregación.